SR. ALCALDE: «TIENE USTED UNA IMPORTANTE DEUDA MEDIOAMBIENTAL QUE SALDAR EN LA PRÓXIMA LEGISLATURA»

SR. ALCALDE: «TIENE USTED UNA IMPORTANTE DEUDA MEDIOAMBIENTAL QUE SALDAR EN LA PRÓXIMA LEGISLATURA»

SR. ALCALDE: «TIENE USTED UNA IMPORTANTE DEUDA MEDIOAMBIENTAL QUE SALDAR EN LA PRÓXIMA LEGISLATURA»

Sr. Juan Espadas:

Pasado mañana, posiblemente salga usted reelegido para el cargo de mayor responsabilidad en la ciudad de Sevilla. Aunque, desde mi punto de vista, no se lo merece. Y aunque usted y su gobierno lo hubieran hecho muy bien en la gran mayoría de los asuntos importantes de todas las áreas municipales, el solo hecho de haber descuidado la más básica, el área de Medio Ambiente, sería más que suficiente para no darle otra oportunidad.

Foto del Sr. Espadas junto a varios árboles en su campaña preelectoral ¡Qué paradoja!

Cortar durante su mandato más de 4.000 árboles, muchísimos de gran porte, y sustituirlos por “palitos con hojas verdes”, en una ciudad como Sevilla, tiene unas consecuencias medioambientales y para la salud de las  personas que no se puede usted ni imaginar. Posiblemente habría que escribir un libro para enumerarlas todas. Y, en última instancia, nosotros y nuestros descendientes tendremos que pagar por su mala gestión que, por desgracia, se suma a la mala gestión medioambiental de sus predecesores.

Por eso, Sr. Alcalde, si sale usted reelegido tendrá de nuevo una gran oportunidad para tratar de resarcir los daños medioambientales producidos durante su mandato anterior. Y no le quepa duda, que también tendrá una nueva oportunidad de contar con la colaboración ciudadana para hacer realidad el sueño de una Sevilla más verde, más fresca y más saludable.

Pero antes de seguir, me gustaría que respondiera a un par de preguntas: ¿Cómo es posible que siendo usted Presidente de la Red Española de Ciudades por el Clima de la Federación Española de Municipios y Provincias, no se haya percatado de la desolación producida por la tala masiva de árboles en los últimos años? ¿Y cómo es posible que en varias entrevistas publicadas en la prensa, a menos de dos semanas de las elecciones, usted no mencione nada acerca de las políticas medioambientales para los próximos años?¿Y, mucho menos realice ninguna autocrítica sobre su gestión con el arbolado y el Medio Ambiente durante estos últimos cuatro años?

Pues le respondo yo, Sr. Espadas. En primer lugar, la tala masiva de árboles es consecuencia de una mala gestión y planificación de las zonas verdes de Sevilla. Por un lado, el área de Parques y Jardines, muy escaso de empleados públicos, es el segundo servicio municipal más privatizado de la ciudad. Y por otro lado, la falta de planificación para la sustitución del arbolado, unido a la inexistencia de unos viveros municipales que dispongan de suficientes árboles maduros para tal efecto, son dos de los mayores hándicaps que habría que solucionar lo antes posible.

Y, en segundo lugar, está usted tan centrado en cuestiones megalómanas, que se ha olvidado de los aspectos más básicos y fundamentales para la vida en nuestra ciudad. Usted quiere una Sevilla muy atractiva para las grandes inversiones. Usted quiere cumplir con la famosa Agenda 2030 de Naciones Unidas. Usted quiere internacionalizar Sevilla de la mano de su homólogo de Málaga, mediante alianzas y estrategias territoriales. Y a usted le gustaría tener mayor protagonismo en la geopolítica nacional frente a Madrid y Barcelona.

Pero ¿se ha parado usted a pensar qué consecuencias están teniendo sus megalomanías para los ciudadanos y para el resto de seres vivos de Sevilla? ¿Ha perdido usted el norte, Sr. Alcalde? A mí me parece que usted no está bien asesorado o, peor aún, que está siendo usted muy inconsciente respecto a las consecuencias de sus propios actos megalomaníacos. Sepa que ya estamos sufriendo los estragos de una ciudad con cada vez menos  árboles y más cemento. En los nuevos espacios urbanos o en las reformas de los ya existentes, los espacios verdes brillan por su ausencia, irradiando tales lugares un calor insoportable durante los meses de verano. Y sepa también que por cada árbol que usted permite que se tale, se está destruyendo un complejo ecosistema de vida que se desarrolla tanto sobre la superficie como bajo tierra.

Calle Almotamid, Sevilla

¿Y así pretende usted cumplir con el compromiso de sostenibilidad de la Agenda-2030? En el programa marco del PSOE para las elecciones municipales de 2019 figura que “la salud operará como un elemento transversal de todas las políticas municipales”, indicándose por tal motivo que se preservará la calidad del aire y se mejorarán los espacios verdes. Y en el anexo del mencionado programa marco también aparecen los 17 objetivos para el desarrollo sostenible de la Agenda-2030, entre ellos: “Preservar y restaurar los ecosistemas terrestres, garantizando su protección y uso sostenible” y, por otro lado, “Combatir el cambio climático y sus efectos, mediante acciones de mitigación y de adaptación”.

Por favor, Sr. Alcalde, ponga remedio “ya” a los graves problemas medioambientales que aquejan a esta hermosa ciudad. Que sea esta su principal prioridad para la próxima legislatura. A mi modo de ver, es la única forma que tiene Sevilla para cumplir a medio o largo plazo con los objetivos sobre sostenibilidad de Naciones Unidas. Y por favor, escuche también a la ciudadanía y a los grandes expertos de nuestra ciudad en materia de ecología, clima y Medio Ambiente. Entre todos podemos construir una mejor ciudad, más verde, más fresca, más atractiva y más saludable.

En fin, Sr. Espadas, más vale que empiece a pensar, desde el primer día de su posible reelección, en las medidas urgentes que deberá tomar en materia de Medio Ambiente. Medidas muy importantes y muy urgentes para que toda la ciudad tenga más sombras, más árboles, más agua, más transportes públicos sostenibles, más espacios adaptados al peatón, más carriles bici, menos ruidos y más respeto y concienciación hacia el cuidado de los animales y las plantas.

Y ahora, quiero hacerle ver algo que es de suma importancia para que empiece con buen pie la próxima legislatura. Como usted sabrá, muchos ayuntamientos en su estructura organizativa integran en el área de Medio Ambiente todas las cuestiones que tienen que ver con los parques y jardines, con la protección ambiental y con el bienestar animal. Sin embargo, en el organigrama municipal de Sevilla aparece, por un lado, la Dirección General de Medio Ambiente, Parques y Jardines dependiente del Área de Hábitat Urbano, Cultura y Turismo y, por otro, está la Dirección General de Salud Pública y Bienestar Animal que depende del Área de Bienestar Social y Empleo. Esto implica que en determinados asuntos que afectan a los ecosistemas urbanos, como son el vaciado de los estanques públicos, la tala o poda de árboles que sirven de hogar a determinadas  especies e, incluso, el uso de herbicidas en Parques y Jardines, debería existir una única Área y una sola Dirección General que vele por dichos asuntos de interés primordial.

Ya que tiene usted tan buenas relaciones con el Ayuntamiento de Málaga, fíjese como allí existe un Área de Sostenibilidad Medioambiental que integra a la Dirección General de Medio Ambiente, cuyo máximo responsable puede tomar decisiones más holísticas, más eficaces y más rápidas en relación a cualquiera de los problemas anteriormente citados.

Supongo que conocerá, y si no se lo digo yo, cuáles son las consecuencias desastrosas para la vida animal cada vez que se ha vaciado para su limpieza el estanque del Parque de los Príncipes, o qué le ocurre a la avifauna cuando se poda inadecuadamente los árboles que sirven de nicho para ciertas especies o, peor aún, qué ha ocurrido con las numerosas especies que compiten entre sí desde que el año pasado se talara una cuarentena de árboles de gran porte en el Parque de María Luisa. En estos casos, al existir dos directores generales de dos áreas municipales distintas, cada una con sus protocolos de actuación y con sus distintos objetivos, cuando existe colisión de intereses, son mucho más lentos los procedimientos y los acuerdos entre ambas Áreas o Direcciones Generales, con lo cual la preservación óptima de la vida arbórea y de la vida animal es mucho más difícil.

A modo de ejemplo le diré que su Director General de Parques y Jardines, el Sr. Adolfo Fernández, reconoció públicamente tras la tala masiva de árboles en la Av. de Cádiz en el mes de julio del año pasado, que previamente no se había hecho un estudio del impacto medioambiental sobre la fauna urbana afectada, es decir, sobre las aves, los pequeños vertebrados y los insectos. ¿Ve usted como hubiera sido mejor tener un solo Director General con conocimientos y responsabilidad sobre un Área de Medioambiente que unifique clima, parques, jardines, árboles y animales?

Para ir concluyendo señor Alcalde, también me encantaría poder verle personalmente un día de éstos, aunque no fuese reelegido, para poder explicarle de manera distendida qué significa “Ser como un Árbol”. Al igual que en las últimas Ordenanzas Municipales de Protección, Bienestar y Tenencia Responsable de Animales, por fin se consideran a éstos como seres sensibles y, por tanto, vulnerables al maltrato físico y psicológico, sería un paso increíble que en las Ordenanzas correspondientes que afectan a los árboles y a las plantas de Sevilla, del mismo modo se los consideren seres sensibles.

Como usted sabe, en la práctica, el Ayuntamiento de Sevilla considera y trata a los árboles   como mobiliario urbano, podándolos y talándolos sin piedad ni compasión alguna, por el mero hecho de que estorban o bien suponen un riesgo para los viandantes, sin analizar en profundidad todas las posibilidades que tenemos para podarlos adecuadamente y, por supuesto, para tratar de salvarlos de la indeseable tala como último recurso. Pero claro, cortar es mucho más fácil y más “barato” que cuidar, desde un punto de vista puramente materialista y economicista.

Si fuese necesario, porque solo pudiera reunirme con usted una sola vez, estoy dispuesto a no tratar otros muchos asuntos, para poder explicarle al menos que los árboles también sienten y padecen. Y no porque se lo diga yo, sino porque ya existen muchísimos estudios científicos comprobados acerca de cómo sienten, se relacionan y se comunican los árboles entre sí y con el resto de seres vivos. Ha escuchado usted bien. Los árboles, además de sentir, saben comunicarse y, por tanto, saben relacionarse. De hecho, aparecieron en la Tierra cientos de millones de años antes que nosotros. Tiempo más que suficiente para que hayan desarrollado tan increíbles habilidades.

Busque en internet “cómo los árboles se comunican entre sí” y encontrará fascinantes explicaciones científicas acerca de cómo lo hacen a nivel bioquímico desde las raíces con todo su entorno circundante a nivel del subsuelo mediante los hongos micorrizas. Algo fascinante. Busque y sorpréndase. Pero ahí no queda todo. También la ciencia ha descubierto que los árboles tienen “corazón”, es decir, poseen la capacidad de bombear agua desde las raíces hasta las hojas de manera similar a cómo nuestro corazón bombea la sangre a través de nuestros cuerpos, aunque sea de una manera mucho más lenta.

Por último, permítame que le dé dos consejos más. Por un lado, vea con tranquilidad el magnífico documental “Cortar por lo sano” dirigido por el excelente periodista sevillano Ricardo Gamaza, con la participación y colaboración de la Plataforma Salva Tus Árboles de Sevilla. En él encontrará la opinión experta de muchos profesionales comprometidos con la preservación de los árboles en Sevilla, como por ejemplo de Pepe Elías, exdirector de Parques y Jardines de Sevilla y, también, de muchos ciudadanos que han sufrido y sufren los estragos de la tala masiva de árboles en las zonas donde ellos viven. Por cierto, verá que al final del mismo, nadie de la Dirección General de Parques y Jardines ha querido participar en dicho documental. ¿Por qué cree usted que será?

Y, como segundo consejo, para que lo pueda tomar como ejemplo, quiero que conozca algo sobre los servicios medioambientales de una gran ciudad europea que usted seguramente conocerá: Bruselas, una ciudad llena de parques y jardines, rodeada de frondosos bosques y árboles magníficos. Allí, cuando un árbol debe sufrir alguna poda drástica o debe ser talado por la razón que sea, se le coloca en su tronco una ficha explicativa, una en francés y otra en neerlandés, explicando las razones y el tipo de intervención.

Sin más, por ahora, me despido de usted, Sr. Espadas, deseándole mucha suerte en las elecciones de mañana y, sobre todo, que tome consciencia de todo lo que le he tratado de explicar en mis últimos siete escritos que le he enviado.

 

 

 

 

 

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